Written by 18:19 Población Las Viudas

Por fin la Población

En agosto de 1949, la espera llegó a su fin.

Pasaron cuatro años desde la tragedia. En agosto de 1949, la espera llegó a su fin. Olga Ruz narra el momento:

“Una vez lista la casa, Bienestar ordenó que abandonáramos Sewell y mandó embalar nuestras cosas. Bajamos en tren a instalarnos en Rancagua. ‘La Braden’ también se encargó de trámites posteriores como dónde ir a buscar nuestro cheque. En la población, nos reencontramos las que nos conocíamos, así como hubo caras nuevas”

Al grupo procedente del campamento, se unieron las viudas radicadas en otras ciudades o que se habían mudado cerca de su familia. Se construyeron 110 casas y no alcanzaban para todas las viudas.

Olga Ruz cuenta:

“La situación fue triste porque hubo diferencias, por ejemplo, sólo se dio casa a la viuda que era mamá. Y como las casas eran pareadas, con patio, la familia con uno o dos hijos recibió una morada más pequeña, que las que teníamos más de dos niños. Con los años, pudimos hacer ampliaciones”.

Alcanzaron a ser beneficiadas madres pensionadas de solteros; las dos esposas de los trabajadores bígamos con una casa para cada una; y dos hermanos fallecidos con distinto estado civil (recibió casa la viuda del casado, y otra, la madre de ambos, a nombre del hijo soltero).

“Nunca hubo una inauguración de la población, solo entregaron la llave o la tuvimos que ir a retirar. Recién pudimos tener la escritura en la década de 1960”. En estos diez años hubo viudas que perdieron su derecho a casa al rehacer su vida con un nuevo casamiento.

Tomando el nombre de la Fundación, la población se llamo O’Higgins, pero en Rancagua es conocida como la “Población de las Viudas”.

Entrevista a Olga Ruz. Rancagua4 de abril de 1997. Fragmento Libro “El Teniente Los Hombres del Mineral” 1945 – 1995 tomo II, María Celia Baros Mansilla, página 314.

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